25 de noviembre: Día Internacional contra la eliminación de la Violencia de Género

Hoy, 25 de noviembre, se conmemora el Día Internacional contra la eliminación de la Violencia de Género, pero ¿Qué entendemos por Violencia de Género?

Nos referimos a aquella violencia que se ejerce exclusivamente por parte de hombres sobre mujeres y que surge como manifestación de:

  • Discriminaciones
  • Situaciones de desigualdad
  • Poder de los hombres sobre las mujeres

La Ley comprende cualquier acto de violencia física y psicológica, amenazas, coacciones, incluyendo las agresiones a la libertad sexual que sufre la mujer debido a la situación de dominación y terror a la que se ve sometida, siendo ejercida por parte de quienes sean o hayan sido sus cónyuges (esposos o ex esposos), o estén o hayan estado ligados por una relación de afectividad, aún sin convivencia (hombres con los que se haya tenido algún tipo de relación sentimental).

En definitiva, la Violencia de Género es todo acto de violencia basado en la pertenencia al sexo femenino y cuyo resultado final es el de ocasionar un daño o un sufrimiento físico, sexual o psicológico para la mujer.

 ¿Sabéis cuantos tipos de violencia contra la mujer existen en nuestra sociedad? Entre las formas de violencia más comunes, os destaco las siguientes:

-VIOLENCIA PSICOLÓGICA: se busca que la mujer sufra daños emocionales viviendo en un constante estado de humillación, manipulación o incluso desvalorización, a través de insultos, vejaciones, desprecios o amenazas, entre otras, limitando su libertad o exigiendo plena sumisión.

-VIOLENCIA LABORAL: se dificulta el acceso de las mujeres a puestos de responsabilidad laboral, por el simple hecho de ser mujer. Dentro de esta modalidad de discriminación se incluye la diferencia salarial en puestos idénticos o no la contratación de mujeres por encontrarse en estado de gestación.

-VIOLENCIA INSTITUCIONAL: se dificulta el acceso de las mujeres a la vida pública por parte de autoridades.

-VIOLENCIA ECONÓMICA: se busca que la mujer sufra una pérdida de recursos económicos o patrimoniales. Es una de las violencias más habituales que sufre la mujer habida cuenta que en la mayoría de casos lleva aparejada la intención de controlar su dinero y evitar que acceda al mundo laboral consiguiendo así la dependencia y dominación del hombre. En pocas palabras, se pretende privar a la mujer de medios económicos para evitar que sea una persona autónoma e independiente.

SI ERES VÍCTIMA DE VIOLENCIA MACHISTA RECUERDA LLAMAR 016. RECUERDA TAMBIÉN QUE NO DEJA RASTRO EN LA FACTURA PERO DEBES BORRAR EL NÚMERO DEL REGISTRO DE LLAMADAS DEL MÓVIL.

Miguel Bosé gana, en primera instancia, el juicio contra Nacho Palau

Si nos ponemos en antecedentes, Nacho Palau y Miguel Bosé decidieron acudir a la conocida gestación subrogada con el propósito de fundar una familia. Fruto de la misma nacieron dos pares de mellizos, pero de gestaciones subrogadas diferentes. Para que nos entendamos, utilizando el mismo método (más conocido como vientre de alquiler, no legalizado en España) dos hijos fueron engendrados biológicamente por Miguel Bosé, y los otros dos por Nacho Palau a través de madres contratadas en EEUU.

Pese a que los menores convivieron y crecieron juntos desde que nacieron, pues existía un acuerdo de proyecto en común, la ruptura de la pareja promovió que el cantante trasladase su domicilio habitual fuera del territorio español, llevándose consigo a sus dos mellizos engendrados y negando firmemente que los menores deban tener la consideración de hermanos, quedándose los restantes menores a cargo de Palau.

Llegados a este punto, muchos nos preguntaremos cuál ha sido el fallo de la resolución y si será recurrida por parte de Nacho Palau. Sin más preámbulos, el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 4 de Pozuelo de Alarcón (Madrid) dictó sentencia a finales de octubre desestimando las pretensiones de filiación solicitadas por Nacho Palau en el mediático litigio contencioso contra Miguel Bosé.

Pese a que el Juzgado reconoce que ha quedado probado cual fue la voluntad de los progenitores en el momento de su gestación: formar un vínculo familiar en el que ambos litigantes serían considerados padres y los menores hermanos, NO ADMITE LA DECLARACIÓN DE LA FILIACIÓN SOLICITADA POR PALAU (considerar a los cuatro menores hermanos) AL NO TENER CABIDA EN NUESTRO SISTEMA JUDICIAL, ADMITIENDO UN RÉGIMEN DE VISITAS ENTRE LOS MISMOS.

¿Qué supone que Nacho Palau no sea considerado legalmente progenitor de los cuatro menores, sino únicamente de los dos que fueron engendrados por él mismo? Básicamente, la falta de intervención en la educación, futuro y cuidado de los mismos.

¿Qué razonamiento ha podido influir en el sentido de la resolución? En primer lugar, la falta de regulación de la gestación subrogada en nuestro país, y más concretamente destacaría la decisión de acudir a la misma con el acuerdo previo de que los menores no compartan los mismos apellidos ni genética o incluso el no darse, a priori, el carácter personalísimo y unilateral con respecto al reconocimiento.

Le recuerdo que soy abogada especialista en derecho de familia y podré aclararle cuantas dudas le surjan en su caso concreto.

Espero que le haya servido de ayuda este post. Le espero en el siguiente.

¿Guarda y custodia compartida o monoparental?

Antes de dar respuesta a la cuestión planteada en la presente entrada, debemos tener en cuenta los siguientes aspectos:

  1. Existen cuatro tipos de guarda y custodia: monoparental (también llamada exclusiva o individual), compartida, partida, y la ejercida por un tercero.
  2. A falta de consenso entre los litigantes y ante la existencia de hijos menores de edad, la autoridad judicial dando prioridad al interés superior del menor, determinará a que progenitor (o tercero) le corresponde la guarda y custodia de los mismos.

¿Qué es y en qué consiste la guarda y custodia compartida? Es el derecho que tienen AMBOS progenitores con igualdad de condiciones de intervenir en el bienestar, cuidado, y educación de los hijos menores de edad así como el derecho de tener a sus hijos en su compañía, de forma alterna y por diferentes periodos de tiempos, pudiendo ser por semanas, quincenas, meses o incluso trimestres.

De esta forma, el responsable (progenitor) que conviva en cada momento con los hijos menores de edad será directa y exclusivamente el encargado de decidir acerca de las cuestiones diarias de los menores (vestirles, alimentarlos, asegurarles un cobijo y asistencia sanitaria, entre otros) atribuyendo al otro progenitor y durante este periodo de tiempo un régimen de visitas.

En contraposición, la guarda y custodia monoparental es aquella que recae de forma exclusiva sobre uno de los progenitores, llamado progenitor custodio, debiendo éste decidir sobre las cuestiones diarias que afecten a los menores y el encargado, como hemos dicho anteriormente, entre otros, del bienestar y cuidado de los mismos. No olvidemos, que la guarda y custodia exclusiva lleva aparejada la convivencia habitual de los menores, en otras palabras, lo dicho supone que los menores deben convivir junto y bajo la protección del progenitor custodio, estableciéndose respecto al progenitor no custodio el abono de una pensión de alimentos y un derecho de:

  • COMUNICACIÓN
  • VISITAS
  • ESTANCIAS

¿Qué custodia es considerada la mejor? A priori, se trata de una cuestión difícil de determinar puesto que se debe estudiar de forma pormenorizada cada asunto, no pudiendo dar una respuesta generalizada habida cuenta la importancia del interés superior del menor. Por ello, le recuerdo que soy abogada especialista en derecho de familia y podré aclararle cuantas dudas le surjan en su caso concreto.

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¿Y si no se abona la pensión de alimentos?

Ante la existencia de una resolución judicial que obliga a un progenitor a abonar una cantidad de dinero como pensión de alimentos, puede ocurrir que el obligado al pago decida no abonar los mismos.

¿Qué consecuencias tiene dicha actuación? Actualmente, el progenitor que debe recibir, en nombre de los hijos, la cantidad establecida en una resolución judicial puede optar por las siguientes vías u opciones: instar un procedimiento judicial civil o bien iniciar un procedimiento penal por impago de pensión de alimentos regulado en el artículo 227 del Código Penal.

El precepto mencionado viene a establecer que el progenitor que dejase de pagar durante DOS MESES CONSECUTIVOS o durante CUATRO MESES NO CONSECUTIVOS cualquier tipo de prestación económica en favor de su cónyuge o sus hijos, estando establecida dicha cantidad bien en convenio judicialmente aprobado o bien en resolución judicial, será castigado penalmente.

La pena a imponer es la siguiente:

1. Pena privativa de libertad (pena de prisión) de 3 meses a 1 año, o

2. Pena de multa de 6 a 24 meses.

A modo de conclusión, resulta imprescindible valorar las ventajas y desventajas de cada procedimiento judicial para conocer con exactitud cual es el más adecuado, por ello, le recuerdo que soy abogada especialista en derecho de familia y podré aclararle cuantas dudas le surjan en su caso concreto.

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¿Cuándo procede una pensión alimenticia?

Para que concurra la obligación de abonar una pensión alimenticia es de obligado cumplimiento que concurran los siguientes presupuestos:

  • 1.º Que el alimentista (sujeto que recibe los alimentos) se encuentre en una situación de pobreza, necesidad o penuria, y en contraposición,
  • 2.º Que el alimentante (sujeto obligado a abonar los alimentos) cuente con medios económicos suficientes para satisfacer los mismos.

Tal y como establece el artículo 142 del Código Civil, entendemos por alimentos todo aquello que es indispensable para el sustento, habitación, vestido y asistencia médica, incluyendo los gastos relativos a la educación e instrucción del alimentista mientras sea menor de edad y aún cuando haya alcanzado la mayoría de edad sin haber finalizado su formación por causa que no le sea imputable. También se entiende por alimentos los gastos inherentes de embarazo y parto, en cuanto no estén cubiertos de ningún otro modo.

Antes de explicar las formas de prestación de la pensión alimenticia debemos preguntarnos: ¿Quiénes están obligados a darse alimentos recíprocamente? La respuesta es sencilla, habida cuenta que de forma subsidiaria resultan obligados:

  • 1.º Los cónyuges (excluyéndose ex-cónyuges o incluso parejas de hecho).
  • 2.º Los ascendientes y descendientes (parientes en línea recta).
  • 3.º Los hermanos.

Existen supuestos en los que diversos alimentantes se encuentran legalmente obligados a prestar o satisfacer alimentos respecto a un mismo alimentista, ante dichas situaciones se ha considerado necesario que los sujetos obligados respondan de acuerdo o en proporción con el caudal de cada uno de ellos respondiendo de forma mancomunada.

Situación diferente es la que se produce cuando varios alimentistas exigen alimentos a un mismo sujeto que se encuentra obligado a darlos legalmente, pues en caso de que no cuente con suficiente fortuna, se recurre al orden establecido anteriormente CON UNA EXEPCIÓN: que concurra como alimentista el hijo sujeto a patria potestad junto con el cónyuge, pues será el primero quien preferentemente deberá recibir los alimentos.

Para finalizar, el artículo 149 del Código Civil establece que “el obligado a prestar alimentos (alimentante) podrá, a su elección, satisfacerlos, pagando la pensión que se fije (pensión alimenticia propiamente dicha pudiendo ser modificada posteriormente), o recibiendo y manteniendo en su propia casa al que tiene derecho a ellos.

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¿Qué entendemos por patria potestad?

Definimos la patria potestad como el conjunto de obligaciones y derechos que ostentan los progenitores respecto de sus hijos, que por ser menores de edad, se encuentran bajo la custodia o protección de sus padres. En definitiva, se trata de conceder poderes a los progenitores impidiendo que puedan tomar decisiones en contra de los intereses de los hijos, pues hemos reiterado en diversas entradas que prima en todo momento el interés superior del menor.

En este sentido, el artículo 154 del Código Civil, en su apartado segundo viene a establecer que la patria potestad se ejercerá siempre en interés de los hijos, de acuerdo con su personalidad, así como respetando sus derechos e integridad física y mental.

¿Cuáles son los deberes que incluye la patria potestad?

  • 1.º Velar por los menores, tenerlos en su compañía, alimentarlos, educarlos y procurarles una formación completa.
  • 2.º Administrar y representar sus propios bienes.

Conviene subrayar que como regla general la patria potestad es ejercida por ambos progenitores de forma conjunta, quedando a salvo supuestos de perdida o suspensión de la misma pero, a su vez y como excepción a dicha generalidad, existen supuestos donde resulta lícito y legal el ejercicio individual de la patria potestad por parte de un progenitor sin recabar el consentimiento del otro: me refiero a situaciones de urgente necesidad, a la actuación de un progenitor con el consentimiento expreso o incluso tácito del otro o a supuestos de incapacidad de uno de ellos.

Sírvase de ejemplo cuando se reitera que el ejercicio de la patria potestad es conjunto por ambos progenitores: la elección de cambio de centro escolar, lugar de residencia del menor, sometimiento a tratamientos médicos o actividades extraescolares, entre otras.

¿Y si los progenitores no se ponen de acuerdo respecto a la toma de dichas decisiones? Ante el evidente desacuerdo, cualquiera de los dos progenitores podrán acudir al Juez, quien, “después de oír a ambos y al hijo si tuviera suficiente madurez y, en todo caso, si fuera mayor de doce años, atribuirá la facultad de decidir al padre o a la madre” (Artículo 156.3 Código Civil). ¿Y si los desacuerdos fueran reiterados o concurriera una causa diferente que entorpezca el ejercicio de la patria potestad de una forma grave? Continuando con la lectura del artículo mencionado, la autoridad judicial podrá atribuir la patria potestad total o parcialmente a uno de los progenitores o bien distribuir entre ellos sus funciones. Esto último, con una excepción: la medida adoptada no podrá nunca exceder de dos años.

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¿Y si fracasa el régimen de custodia compartida?

Aunque en supuestos de separación o divorcios lo normal es que los dos progenitores ostenten la patria potestad conjunta sobre sus hijos, cuando nos referimos a guarda y custodia, diferenciamos claramente entre la guarda y custodia monoparental y la compartida, siendo esta última definida como aquella situación legal que permite a los menores de edad convivir con ambos progenitores, mediante el establecimiento de periodos alternos, permitiendo a la vez que ambos tomen decisiones sobre el cuidado de los menores con igualdad de condiciones.

En las siguientes líneas, vamos a analizar las cuestiones más relevantes de la Sentencia de la Audiencia Provincial de Pontevedra 263/2020, 28 de Mayo de 2020, que conllevan a una modificación del régimen de custodia a favor de la progenitora:

1.- Falta de comunicación entre los progenitores. En la resolución se denota la falta de entendimiento y pésima comunicación entre los litigantes, incidiendo en la decisión del progenitor de negar reiteradamente la palabra a la progenitora.

2.- En la resolución, también se hace referencia a los diferentes y opuestos criterios de crianza del menor, pues por parte del padre se desprende “una actitud de permisividad total y falta de vigilancia y atención en los quehaceres diarios del menor.” Dicha actitud del progenitor conlleva a que sea la propia madre quien supervise y se responsabilice del seguimiento del menor en el centro escolar, en las actividades extraescolares e incluso respecto a cuestiones de asistencia sanitaria.

3.- Como consecuencia de lo anterior, ese exceso de permisividad del progenitor ha derivado un problema de afición a los videojuegos, que se ha visto reflejado en el ámbito académico del menor, pues el rendimiento del mismo ha ido en decaimiento conforme progresivamente aumentaba su “enganche” no únicamente a este tipo de juegos, sino también a diversas redes sociales.

Por todo ello, me gustaría recalcar la importancia de fijar un régimen de guarda y custodia compartida exclusivamente cuando las circunstancias lo permiten y resulte beneficioso para al conocido interés superior del menor que tanto se menciona en el ámbito del derecho de familia, sin presuponer que la relación entre los litigantes podría ser compatible o aceptable con este régimen.

En conclusión, con el análisis breve de la presente resolución se aprecia visiblemente como la guarda y custodia compartida no ha beneficiado al menor sino todo lo contrario, habida cuenta que de forma progresiva se han ido manifestado comportamientos, promovidos por el propio progenitor, que denotan una actitud de rebeldía y desinterés no únicamente en el ámbito familiar sino en el académico.

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¿Qué diferencia existe entre un divorcio de mutuo acuerdo y un divorcio contencioso?

Cuando un matrimonio decide dejar atrás todo lo vivido e iniciar una nueva vida llena de cambios, se encuentran con que surgen una serie de cuestiones importantes, muchas desconocidas para ellos, que deben ser tenidas en cuenta a la hora de iniciar un proceso judicial. Es por ello, que ante la decisión de poner fin a la relación definitivamente existen varias vías u opciones: el divorcio de mutuo acuerdo y el divorcio contencioso.

Cuando hablamos de un divorcio de mutuo acuerdo, nos referimos a un procedimiento de común acuerdo entre los cónyuges en el que predomina el llamado “convenio regulador”, es decir, un documento en el que quedan recogidos una serie de acuerdos o de pactos que los propios litigantes, cónyuges, han acordado de común acuerdo ante una crisis matrimonial.

Es un procedimiento sencillo, rápido y económico pues realmente consiste en la presentación de la demanda junto con el convenio regulador de divorcio de mutuo acuerdo y su posterior aprobación por el Juez. Ahora bien, es necesario detallar en el convenio una serie de medidas, que en caso de existir hijos, entre otras, destacaríamos: la guarda y custodia de los mismos, el régimen de estancias y visitas, la atribución y uso del domicilio familiar, sin olvidarnos de las pensiones alimenticias y compensatorias, etc.

Importante destacar que en esta primera vía cabe la posibilidad de que los cónyuges sean asistidos por un mismo abogado en ejercicio (aunque en la práctica no ocurre en muchos casos) siendo, además, los propios cónyuges los que deben determinar y ponerse de acuerdo en aquellas medidas que principalmente afectan a sus hijos.

En cambio, un divorcio contencioso es aquel procedimiento en el que no llega a existir la armonía, comunicación que predomina en el de mutuo acuerdo, y que como bien se ha indicado, consiste en que son los propios cónyuges los que deciden de común acuerdo romper su relación, sino que en sentido contrario, uno de los cónyuges es quien sin el consentimiento del otro decide poner fin a la relación solicitando el divorcio judicialmente mediante la presentación de una demanda de divorcio contencioso.

A diferencia del divorcio de mutuo acuerdo, resulta obligatorio que las partes sean asistidas por letrados diferentes, lo que conlleva a que se trate de un proceso mucho más costo económicamente, no tan sencillo y mucho más duradero. Además, es el propio Juez quien mediante una resolución judicial, sentencia, determinaría todas aquellas medidas a las que nos hemos referido anteriormente.

Por último, no olvidemos que, a priori, perfectamente los cónyuges pueden decidir poner fin a su matrimonio mediante un divorcio de mutuo acuerdo, y varios meses o semanas después, ante la falta de entendimiento de las partes optar un divorcio contencioso, lo que conllevaría a una transformación del procedimiento de mutuo acuerdo en uno contencioso. Lo mismo ocurriría en sentido contrario, es decir, interponer una demanda de divorcio contencioso y llegar a un acuerdo acabando convirtiéndose en uno de mutuo acuerdo, o incluso acudir a una mediación.

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